Las personas que tienen una mala relación con la comida, o con su imagen corporal pueden percibir estas fechas como una amenaza que aumente su ansiedad. La Navidad puede ser un desafío, pero no tiene por qué ser una prueba insuperable.
La sobre-regulación emocional o exceso de control de las emociones, puede generar nuevas emociones secundarias y desadaptativas, además de que puede desencadenar efectos rebote, donde la emoción acabe desbordándose con ímpetu y sin control.
Al hacer clic en "Aceptar todas las cookies", aceptas el almacenamiento de cookies en tu dispositivo para mejorar la navegación en el sitio, analizar el uso del sitio y ayudar en nuestros esfuerzos de marketing. Consulta nuestra Política de privacidad para más información.